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domingo, diciembre 31, 2017

¡2017 Adios!


       Se nos acabó el 2017 y como no podía perder la opurtunidad de escribir mi última entrada del año, quiero compartirles que me siento muy contagiada por la energía y buenas vibras de la época, así que voy a aprovechar esta energía despiediendo uno de mis mejores años a nivel personal en el que realicé —aunque menos de lo esperado— varios proyectos personales y  espero que el año próximo sea mucho mejor y para no perder la costumbre, les comparto también de mis objetivos literarios y proyectos del blog.

domingo, noviembre 05, 2017

Calavera Literaria

Me siento un poco frustrada ya que quería publicar esta entrada en Día de Muertos, lo que ocurrió hace unos días, pero no me pude dar el tiempo de publicarla, pero como realmente tenía ganas de hacer la entrada aunque sea un poco tarde aquí la tienen. Se trata de una calaverita literaria; una costumbre de mi país para estas festividades.

sábado, julio 23, 2016

4 Años de Blog + Noticias y Más Noticias


Después de una larga ausencia, vuelvo con las pilas más que recargadas al blog, y es que les quiero contar que este mes Nemi(punto)com cumple cuatro añitos desde que se dio a conocer con el concepto que tiene ahora y para celebrarlo tengo planeado un nuevo juego literario con el que también pretendo estar más activa por acá. 

 
Espero publicar las bases del ejercicio muy pronto, pero quiero adelantarles que es un proyecto que aunque la idea no es algo nuevo, si me parece algo muy divertido. Se trata de un ejercicio de escritura en conjunto, es decir, a partir de una situación previamente planteada se desarrollará una historia, misma en la que el relato de un participante va a deperder del que haya escrito la persona anterior. Por esto se requiere el compromiso de los participantes. 

lunes, noviembre 05, 2012

Día de Muertos


Hola a todos:

Ya sé que estoy un poco pasada de la fecha, pero como dice el refrán: más vale tarde que nunca. Quería publicar antes pero mis múltiples ocupaciones me lo impidieron. Lo que quería hacer era un escrito que reflejara lo que en mi familia se acostumbra hacer en fechas de "los muertitos" como decimos y es así precisamente como he titulado mi relato.


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"Los Muertitos"

Desde muy temprano en la casa de Doña Ignacia comenzaban los preparativos para el festejo de esa noche. La noche en la que los muertos regresan al mundo de los vivos a degustar esas ofrendas que con mucho entusiasmo los familiares les preparan a sus muertitos.
María se había despertado por el ruido que hacían su Madre y su Tía Rufina en la cocina. Y ya desde temprano se impregnaba el aire con el sabroso olor del mole que ya se estaba sazonando, mezclado con el olor que suelta el ajonjolí cuando se está tostando con una pisca de sal. Se levantó y fue directo a la cocina donde se le hizo agua la boca nada más de ver a una de las criadas moverle a la olla del pozole.
En cuanto su Madre la vio, la mandó a lavarse y le dijo a Juanita la criada que le diera el desayuno, porque ya había encargado las calaveritas de azúcar, que no podían faltar en la ofrenda, y sería precisamente María quien iría a recogerlas.
—Te vas con Don Pascual y le pides las calaveras de dulce que le encargué —Le dijo —Y de una vez le dices que te dé papel picado y que lo anote en mi cuenta, que yo después le pago. Mientras, yo me voy con Doña Lupe y compro las flores y las veladoras y me alcanzas ahí.
Y así María salió al mercado y se dirigió directo al local de Don Pascual, que se distinguía perfectamente desde la entrada por sus coloridos adornos de papel picado y las flores que además de exponer para la venta también adornaban el local.
—Buenos días Don Pas ¿Cómo le va? Vengo por las calaveritas de azúcar que le encargó mi mamá y de por favor me da papel picado de diferentes colores.
—Claro que si pequeña, aquí tienes y salúdame a Doña Ignacia.
Ya en casa, La Tía Rufina y Joaquín, su hermano estaban acomodando las fotos de sus parientes fallecidos. Entre las fotografías se encontraban aquellos muertitos que databan desde épocas inmemoriales: como el tío abuelo de la abuela Sara —que había fallecido hacía como 50 años— que pereció en la época de la revolución y que ya nadie recordaba su nombre. También había fotos recientes como la tía Marina —hermana de su mamá y de la tía Rufina— que había fallecido al dar a luz a su primer hijo Rogelio que ahora era contador y tenía 3 hijos que María y Joaquín no conocían porque vivían muy lejos.
—Las veladoras —decía la tía Rufina —simbolizan la luz que les ayuda a llegar a casa donde les espera la ofrenda que preparamos para ellos.
—Rufina, apúrate que se nos hace tarde para irnos al panteón —dijo Doña Ignacia cuando llegaba a casa con las cosas que habían comprado en el mercado.

La familia se unió a la peregrinación que ya se enfilaba al panteón. Las familias llevaban enormes ramos de flores de cempasúchil y bolsas con platos llenos de comida típica y la que les gustaba a los difuntos cuando estaban vivos. Algunos llevaban pulque y otros juguetes y dulces, según los muertitos que los esperan.
Al llegar al panteón, se dirigieron a la tumba de Don Vicente Rivas y Costilla, el abuelo de María. Sobre la tumba, después de limpiar muy bien el polvo y quitar las hierbas, depositaron sobre los floreros de mármol los grandes ramos de flores y sobre la misma tumba pusieron los platos de mole y de dulce de calabaza que con tanto esmero y cariño se habían preparado para tan especial jornada. La familia, como todas las demás familias que llenaban el panteón, se sentaba sobre la tumba o sobre las piedras a degustar los platillo en compañía de sus muertitos. María tuvo que tallarse lo ojos porque creyó que lo que estaba viendo sería cosa de imaginación. De la tumba de su abuelo se levantaba un esqueleto con dificultan, lentamente se quitaba el polvo de encima, el esqueleto la miraba y hasta parecía sonreírle con los dientes amarillentos de la mandíbula. Estaba vestido con un traje café bastante raído  Lo extraño era que se veía casi transparente, miró a Joaquín quien igual que ella estaba sorprendido por semejante visión, pero muy contento de poder pasar un momento con su.
Miró alrededor y vio salir de las  demás tumbas, esqueletos y personas de colores azules y grisáceos, eran un tanto transparentes y era curioso ver como sentaban al lado de sus familiares sin que estos se percataran de su presencia.
María y Joaquín se sentaron uno a cada lado del abuelo y felices contemplaron como las familias se reunían con sus muertitos.

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martes, noviembre 01, 2011

Tradiciones Muy Nuestras

En la víspera de la celebración del día muertos, que es una tradición muy mexicana, las calles se llenan de momias y duendes, de brujas y vampiros, de zombies y de entes extraños salidos de mentes retorcidas. Y yo me pregunto: ¿Qué es lo que le está pasando a México?


El Día de Muertos o Día de Todos los Santos, es una tradición mexicana que como tal debería de celebrarse, pero en vez de ello se adoptan costumbres extranjeras y los niños salen a exigir los mejores y más caros dulces del mercado y se dan el lujo de rechazar las sencillas golosinas que una humilde persona y de buen corazón se ofrece a regalarles.


El día de muertos es una celebración que se lleva a cabo en la intimidad de los hogares, donde uno celebra a las personas que por desgracia ya no nos acompañan, es de cierta manera, una oportunidad de compartir una comida con aquellos seres que amamos y partieron antes que nosotros, es poder sentir su presencia haciéndonos compañía.


A veces eso es justamente lo que necesitamos, sentir que esas personas aún están con nosotros, que podemos regalarles una sencilla pero sincera ofrenda con aquello que los hacía felices mientras estaban entre los nuestros, a cambio de la tranquilidad que ofrece el saber que aún nos hacen compañía.


Apoyemos las tradiciones mexicanas y démosle el significado que realmente representan, hagamos valer nuestra identidad como mexicanos y no nos dejemos dominar por un pueblo que carece de cultura, sintámonos orgullosos de lo que somos y celebremos a nuestros difuntos como se merecen.

Nemi